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DE GRECIA AL BARROCO (RESUMEN)

DE GRECIA AL BARROCO (RESUMEN)

DE LA ANTIGÜEDAD CLÁSICA AL BARROCO (BREVE RESUMEN )

Se entiende por ANTIGÜEDAD CLÁSICA a las culturas griega y romana que se desarrollan en torno al Mediterráneo, aproximadamente entre el 800 a. C y el 500 d C

1º. -EL ARTE GRIEGO. -

ARQUITECTURA.-La gran creación de los griegos es el TEMPLO, que es como un organismo formado de partes y elementos perfectamente ordenados y regulados, tanto en planta como en alzado. El sistema arquitectónico griego es un sistema arquitrabado, esto es, para cubrir el espacio interno utilizan la cubierta plana y nunca la bóveda. Así pues, el sistema consta de muros y pies derechos ( columnas) que ejercen la función de sustentación y de entablamentos y cubiertas planas que son elementos pasivos y sustentados.

Los tres órdenes arquitectónicos (dórico, jónico y corintio) creados por los griegos permiten dotar de variedad a la arquitectura. Se puede entender como orden arquitectónico al conjunto de elementos portantes (columna) y portados (arquitrabe, friso y cornisa) que guardan o mantienen entre sí unas ciertas relaciones de proporción, equilibrio y armonía.

Para los griegos la belleza es el resultado de aplicar la simetría y la proporción, o lo que es igual, la matemática y la geometría. Es, pues, en este sentido, racionalista.

Para apreciar adecuadamente el templo griego hay que empezar a verlo desde muy lejos y acercarse caminando hacia él. Desde la distancia lo único apreciable es: primero el volumen que genera el organismo total: después, el juego de verticales (columnas y espacios intercolumnares) y de horizontales (crepidoma y entablamento) así como los efectos de contraste lumínicos y volumétricos de las columnas y los espacios intercolumnares. Finalmente cuando ya estamos muy próximos al templo, o incluso dentro, se pueden apreciar los detalles, las esculturas de las metopas, el acabado de las partes.

La penetración desde el exterior, a plena luz y en un espacio natural ilimitado, hasta el interior de la naos, un espacio artificial en forma de paralelepípedo y oscuro, se hace a lo largo de un eje central dejando a derecha e izquierda partes iguales y pasando de forma gradual desde la máxima luz y el espacio ilimitado, natural a un espacio acotado, artificial y oscuro.

ESCULTURA.-Durante la época arcaica de la cultura griega ( un período de tiempo que va aproximadamente desde el año 800 a. d C hasta principios del s. Va. d C (480) se elaboran dos prototipos o modelos, uno femenino (koré) y otro masculino (kourós) .Desde sus inicios, pues, se puede decir que el protagonista de la escultura griega es el cuerpo humano, preferentemente desnudo.

La escultura arcaica se caracteriza por una serie de convenciones repetitivas: la figura se dispone afrontada al espectador, con el pie izquierdo ligeramente adelantado, los brazos paralelos y pegados al cuerpo, la cabeza ligeramente levantada y mirando al frente, una especie de sonrisa forzada, ojos protuberantes y cabellos en tirabuzones. Todo el cuerpo presenta formas estilizadas, geometrizadas.

Conforme nos acercamos al s. V a. d C se puede observar como la anatomía se torna más realista y convincente, la llamada "sonrisa arcaica" desaparece, así como los ojos protuberantes y el cabello en tirabuzones. Y lo que es más importante, las figuras comienzan a moverse, esto es, pierden la rigidez y afrontamiento, empiezan a girar el cuello y a desplazar los brazos y las piernas.

Esto sucede en torno al 480 a. d c., poniéndose así fin al arcaísmo y dando paso al período clásico que se extiende hasta el 323 a. d c. Son las creaciones de este período clásico (Mirón, Policleto, Fidias, Praxiteles, Scopas, Lisipo) las que más han influido en la historia de la escultura occidental

La primera generación clásica (Mirón, Policleto y Fidias) desarrolla un realismo idealizado, esto es, ofrece un modelo de belleza normativo, ideal, canónico, tal y como debieran ser los hombres; cuerpos perfectos, en la plenitud de su forma física, rostros serenos, imperturbables. El controposto permite desarrollar un juego sutil y casi infinito para disponer un cuerpo en acción; así mientras unas partes del cuerpo se mueven, otras son movidas, unas entran y se atrasan y otras salen y avanzan, unas en relajación, otras en tensión, etc

Con la segunda generación (Praxiteles, Scopas, Lisipo) comienzan a aparecer emociones y sensaciones novedosas en los rostros y que indican un cierto abandono del idealismo anterior. Las esculturas, al igual que los hombres del mundo real expresan emociones a través de las miradas, sonrisas, gestos y movimientos expresivos. Esto es lo que los griegos llaman el "pathos”

Finalmente, el período helenístico, la última etapa de la escultura griega, se puede calificar de naturalista. De las cuatro escuelas de escultura ( pergaménica, rodia, alejandrina y neoática) al menos las tres primeras prestan una gran atención a lo anecdótico, accidental, exploran nuevos temas ( vejez, niñez, la fealdad;..) y desarrollan el “pathos” intensificando el dramatismo, que a veces raya en lo exagerado y teatral Por eso a esta etapa se la ha calificado de "barroquizante”

2°. -ARTE ROMANO. -

El arte propiamente romano se desarrolla entre el s. III a. d C y finales del s. V d. C, diferenciándose una primera etapa o arte republicano de otra segunda o arte del imperio.

El arte romano es, en una gran parte, el resultado de una selección e incorporación de elementos y artes de otras culturas no romanas ( etrusca, griega y orientales) a la cultura romana. Esta labor de síntesis, junto con la de difusión de este arte por todas las tierras del Mediterráneo es una de sus mayores virtudes. Por otra parte, es un arte con un carácter propagandístico y de exaltación de Roma, del Estado romano y del emperador.

ARQUITECTURA.- Las novedades respecto a los griegos se pueden resumir en:

· Nuevos materiales: junto a la tradicional piedra sillar incorpora el ladrillo y el "opus caementicium " ( una especie de hormigón de gran resistencia).
· La utilización abundante del arco de medio punto y de la bóveda.
· La incorporación de dos órdenes arquitectónicos nuevos: el toscano (etrusco) y el compuesto (una mezcla de jónico y corintio) a los tres elaborados por los griegos.
· La utilización de los órdenes arquitectónicos como ropaje ornamental y como sistema de evaluación o medida, más que como un sistema tectónico a la manera griega.
· La importancia que dan a la creación y ordenación del espacio interior. A diferencia del mundo griego, que concentraba todo el esfuerzo artístico en el exterior del edificio y no se preocupaba especialmente por los interiores, el mundo romano presta tanta atención a los espacios interiores como a los exteriores, por no decir más.

La oferta de edificios que ofrece Roma es mucho más rica que la de Grecia. Junto a los templos, teatros, stoas, bibl¡otecas y monumentos funerarios griegos, los romanos añaden otros edificios de carácter civil (termas, foros, anfiteatros, circos, basílicas,..) y conmemorativos (arcos de triunfo, columnas triunfales,..)

ESCULTURA.- La escultura de la época republicana es de un intenso tono naturalista. Esto es debido, en gran parte, a que su origen está en las mascarillas funerarias de cera, que luego se pasaron a piedra. Al romano le interesa el parecido del rostro. A fin de cuentas esto es lo que diferencia a los individuos y no tanto el cuerpo. De manera que el busto es una modalidad escultórica muy romana.

En la época de Augusto, el primer emperador, y por influencia de la estética griega, el naturalismo intenso de la época republicana se atenúa y dulcifica con grandes dosis de idealismo, estableciéndose una especie de compromiso entre el naturalismo de raíz republicana y el idealismo griego. Se puede decir que hasta la mitad del s. III d. C. conviven estas dos corrientes o tendencias.

Hacia la mitad del s. III d C. una grave crisis económica, social y política sacude al Imperio. Desde este momento y hasta el final del mundo romano se observa como la escultura va perdiendo poco a poco la capacidad para representar la realidad sensible de acuerdo con los principios que establecieron los griegos. Se pierde el sistema de proporciones del cuerpo humano, la expresión del movimiento se sustituye por la rigidez, el inmovilismo y el afrontamiento, las formas se sintetizan y estilizan, se tiende al simbolismo, la estereometría y la tercera dimensión se sustituyen por la bidimensionalidad

Todo esto no son sino características que anticipan lo que van a ser las artes plásticas del medievo europeo. En realidad; es en el Bajo Imperio Romano donde se gesta un sistema de representación que tendrá su máxima expresión en el arte románico.

3°. -EL ARTE PALEOCRISTIANO. -

Es el arte de los primeros cristianos. Su importancia radica en que van a crear un modelo de templo que tendrá una larga pervivencia en el tiempo.

ARQUITECTURA.- A partir del Edicto de Tolerancia (313) el cristianismo deja de ser una religión perseguida. Para sus prácticas religiosas necesita un tipo de edificio religioso que no existía en la antigüedad; puesto que los templos no fueron nunca lugares para acoger a los creyentes en comunidad; sino sólo estancias sagradas para guardar la estatua de la divinidad Así que los cristianos tomaron un edificio que existía en el mundo romano (la basílica) y que servía para mercado y para administrar justicia y lo readaptaron a sus necesidades.

¿Qué es una basílica paleocristiana? Antes que nada es un microcosmos simbólico que expresa los anhelos y creencias de una religión. Es un centro espiritual que permite, cada vez que se realizan los ritos religiosos, actualizar el mito cristiano.

A la basílica se accede por un patio porticado, que tiene una o varias fuentes de agua para que los creyentes se purifiquen antes de entrar al recinto propiamente sagrado: un espacio dividido en tres naves longitudinales, siendo la central más ancha, alta e iluminada que las laterales. Todos los espacios están perfectamente jerarquizados: el nartex para los catecúmenos (no bautizados aún), las naves para los fieles, el presbiterio, para los clérigos.

Lo primero que llama la atención al entrar en una basílica paleocristiana es su espacio intensamente dinámico, un espacio-camino dirigido hacia el altar. Todo contribuye a desarrollar esa sensación; las naves muy largas en relación con su anchura; el ojo que resbala por los fustes redondos de las columnas que separan la nave central de las laterales hasta llegar al ábside; los arquitrabes y frisos que corren por encima de las columnas, así como la juntura del techo con el muro y la línea de los sucesivos plintos de las columnas en el suelo, todo ello fuga rápidamente hacia el fondo.

El mismo espacio interior, acotado por planos paralelos, es un paralelepípedo muy alargado que tiende a crear la ilusión de recorrido hacia adelante. Y, al fondo, en el presbiterio, sobresaliendo en altura, en el centro, se encuentra el altar, el punto de atención máxima. Por detrás del altar, el muro semicircular del ábside hace que la mirada gire y vuelva de nuevo.

El techo plano de madera, cubierto con pan de oro, así como los fragmentos de muro que corren por encima de los arquitrabes y frisos llenos de mosaicos, al igual que el ábside reciben el impacto de la abundante luz que penetra por las ventanas abiertas en el ábside y en los muros de la nave central, haciendo que el aire vibre al inundarse de irisaciones y refulgentes reflejos.

Si a esto le añadimos los cánticos y el humo del incienso, podemos hacernos una idea aproximada sobre las sensaciones y sentimientos del cristiano cuando asistía a los oficios religiosos.

Solamente con recursos cromáticos y lumínicos se crea un ambiente espiritualizado, no terrenal, celestial. Esa es la pretensión de los primeros cristianos: crear aquí en la tierra una imagen del Cielo, un anticipo del Paraíso. La misma basílica con sus imágenes en las paredes y los efectos de la luz sobre los mosaicos y el pan de oro se convierte en un ámbito celestial.

El cristiano entiende la vida como un camino que hay que recorrer hasta llegar a Cristo y al Cielo con la muerte. Esta idea está representada por las naves longitudinales ( el lugar destinado a los fieles) y el presbiterio con el altar en el centro, donde se reproduce el sacrificio de Cristo.

A diferencia del mundo pagano, la basílica paleocristiana es rica artísticamente en su interior, mientras que el exterior es más bien pobre y descuidado. Con esta radical separación entre interior y exterior el cristiano no sólo trata de diferenciar su templo del de las demás religiones, sino que además es una imagen de la escala de valores del cristianismo al acentuar la importancia que para esta religión tiene el interior, el alma, en comparación con el exterior, el cuerpo. Es la primacía de lo espiritual sobre lo material

EL ARTE MEDIEVAL

Los dos grandes estilos artísticos de carácter europeo durante el Medievo son el arte Románico y el arte Gótico.

1º. -EL ARTE ROMÁNICO.

Es el arte del Occidente europeo durante los s. XI y XII Nace en Francia y aunque presenta una gran variedad de propuestas regionales, sin embargo, lo esencial de su estética es común.

ARQUITECTURA. -El esfuerzo artístico de los hombres de esta época se concentra en el edificio religioso. Presenta un problema técnico básico: cubrir con bóveda el espacio interior. Para ello es necesario elaborar un sistema de empujes y contraempujes que equilibren y absorban las fuerzas en juego.

Si consideramos una iglesia-tipo de tres naves y transepto, se puede decir que la nave central se cubre con bóveda de cañón, reforzada con arcos fajones, mientras que las laterales se cubren con bóveda de arista. Algunas iglesias tienen tribuna, esto es, un segundo piso sobre las naves laterales con vanos que dan a la nave central.

El peso y el empuje de las bóvedas es transmitido por robustos arcos de medio punto y conducido a poderosos pilares, columnas y contrafuertes, que son sobre los que, conjuntamente con el muy engrosado muro, recaen la función de soportar los pesos y absorber las fuerzas del abovedamiento.

El crucero, sobre el que se suele levantar una cúpula, es un espacio altamente simbólico. Más allá se encuentra la cabecera de la iglesia con uno o tres ábsides semicirculares o poligonales. Sólo las grandes iglesias y abadías presentan girola y cripta. Escasos y pequeños vanos recorren los muros, confiriéndole al interior un aspecto penumbroso y sombrío.

La iglesia presenta tres accesos y, por tanto, tres fachadas, uno a los pies (Oeste), y otro a cada lado del transepto (Norte y Sur), mientras que la cabecera con el ábside está orientada al Este. Sobre la fachada del Oeste a veces se desarrolla un pórtico flanqueado por dos poderosas torres. Hacia el exterior, el edificio presenta volúmenes prismáticos, simples, nítidos y rotundos.

El edificio está formado por unidades espaciales, formalmente iguales, llamadas tramos. Un tramo es una unidad compuesta por cuatro pies derechos y un fragmento de bóveda. Al tramo se le pueden añadir tantos tramos como se quiera por delante, por detrás y a derecha e izquierda. De manera que el conjunto final está formado por la adición de unidades espaciales o tramos iguales.

Esto es así salvo en el crucero. El crucero es un tramo excepcional; pues se cubre con una bóveda especial (una cúpula, frecuentemente) que rompe la homogeneidad del espacio en altura del conjunto. Las razones de esto son de índole simbólica.

Es en el crucero donde se cruzan la longitudinalidad y la transversalidad ( la nave central longitudinal y la nave central del transepto). En su cruce se genera un cuadrado en la base con un potente pilar en cada vértice y el espacio, que crece en altura ( verticalidad) se cubre con una cúpula. Ahora bien, el cuadrado es un viejo símbolo de la Tierra
(las cuatro direcciones), de lo terreno, material, humano, finito, mutable, mientras que la esfera es símbolo de los Cielos, morada de los dioses, de lo divino, infinito, eterno y permanente.

Por tanto, nos encontramos aquí, en el crucero, con el símbolo de la Tierra cubierta por el de la bóveda celeste. Esto es, un punto de interconexión, una puerta de acceso de la Tierra al Cielo, una puerta que permite el paso de lo terrenal a lo celestial de lo humano a lo divino. Y, precisamente, es más allá del crucero donde se encuentra el presbiterio, con el altar y el ábside, o sea, el mundo de Dios, mientras que las naves, el espacio que queda más acá del crucero, es el mundo de los hombres.

No se acaba aquí el simbolismo del edificio religioso, pues la misma planta de la iglesia en forma de cruz latina es un símbolo polivalente: la cruz donde murió Cristo, emblema del cristianismo; es, también, como una forma humana sintetizada, cuya cabeza, el ábside, representa a Cristo; la orientación del ábside hacia el Este, el lugar por donde sale el sol ( Cristo, luz de salvación), símbolo de resurrección,...

LAS ARTES PLÁSTICAS.- Tanto la escultura como la pintura románica cumplen una función primordial: mostrar al cristiano los misterios de su fé; fortalecerle en sus creencias y mostrarle el camino a seguir. O sea, sirven como ilustración del mito cristiano y como guía o pauta de actuación. Tienen, pues, un fin didáctico.

Las características más llamativas, desde el punto de vista formal de la escultura y pintura románicas son:

· La estilización o esquematismo, esto es, la simplificación de volúmenes, líneas y contorno de un cuerpo sin privarlo de su aspecto característico.
· La repetición. Se utiliza un modelo básico que se repite con ligeras variaciones de vestidos, barbas, cabellos, posición de manos y pies,..
· El irrealismo, o sea, se representa la realidad de manera sumaria, concisa, poco acorde con lo que el ojo ve en la realidad. En este sentido, se puede hablar de tendencia a la abstracción. El criterio realista o natural está lejos de la estética románica. La realidad que se representa en el románico está deformada por el simbolismo, la fantasía y la espiritualidad; y así, por ejemplo, se identifica el tamaño de las figuras con la jerarquía..
· El estatismo. Las figuras se colocan unas junto a otras, con pocas relaciones entre si, generalmente afrontadas al espectador, lo que les da ese carácter tan frecuente de hieratismo y rigidez.
· La bidimensionalidad; especialmente en la pintura.
· El canon espiritualizado, según el cual el tamaño de una figura aumenta o disminuye en relación directa con la proximidad a la divinidad y no en función del mayor o menor alejamiento con respecto alojo del observador. De manera que el sistema de proporciones de la naturaleza no debe exigirse al contemplar una obra románica.

ALGUNOS TEMAS ICONOGRAFICOS ROMANICOS MAS FRECUENTES.-

· Pantocrator con o sin Tetramorfos
· Nacimiento e infancia de Cristo; Anunciación, Visitación, Natividad; Anunciación a los pastores, Adoración de los Magos, Matanza de los Inocentes.
· Pasión; Crucifixión
· Creación del hombre, Pecado original
· Maiestas Mariae, Maria con el colegio apostólico,
· Hagiografías de santos y mártires.
· Juicio final

2°. -ARTE GÓTICO

Nace en Francia hacia la mitad del s. XII y en el s. XIII se difunde por toda Europa occidental Es sustituido por el Renacimiento en el s. XVI:

ARQUITECTURA.- La arquitectura gótica nace de la evolución de la románica. La gran novedad reside en la utilización de un nuevo tipo de bóveda: la de crucería, que funciona de manera distinta a las de cañón y arista románicas. Y, junto a la nueva bóveda, se generaliza el arco apuntado, que sustituye al de medio punto románico.

Como se recordará, en el románico existía una bóveda, la de arista, formada por cuatro paños de bóvedas secantes con sus correspondientes arcos que apeaban en cuatro pies derechos. Los arquitectos románicos pronto se dieron cuenta de que por las aristas de las bóvedas transitaban poderosas fuerzas. Y, con el ánimo de reforzar esas líneas colocaron arcos de refuerzo, siguiendo las diagonales de las aristas. Esos arcos, en un principio, sólo estuvieron pegados y no formaban parte de la bóveda.

El siguiente paso se dio cuando los dos arcos cruceros se incrustaron en la bóveda y la partieron en cuatro plementos independientes y que ya no se sujetaban mutuamente, como antes. Ahora los plementos se apoyaban en los arcos, pero no se contrarrestaban mutuamente. De manera que en la nueva bóveda de crucería se diferencian y separan claramente dos funciones que en la bóveda románica estaban unidas; por una parte, la función de cubrir y cerrar el espacio interior, en el gótico se confía al plemento, el cual se convierte en un elemento pasivo, portado, y, por otra parte, la de soportar los pesos y transmitir las cargas que se confía a los nervios y arcos de la bóveda, que es el elemento activo, portante. La nueva bóveda se parece a un paraguas, cuyo varillaje sostiene la tela que cubre y cierra el espacio interior.

Además de esta bóveda, se generaliza el arco apuntado, que permite elevar a voluntad la altura de la flecha sin variar la luz del arco, lo que va a hacer posible que los arquitectos góticos consigan desarrollar la altura de sus edificios de forma extraordinaria.

Cuando se entra en una catedral gótica una de las cosas más sorprendentes es la gran cantidad de ventanas que tiene, hasta tal punto que, en algunos casos casi no hay muro y todo es vano. Mientras, en lo alto, a 35 o más mts de altura, la bóveda de piedra parece flotar milagrosamente. Porque ¿ dónde se apoya esa bóveda si todo el muro está horadado? El románico utilizaba poderosos muros macizos para sujetar la bóveda y absorber sus presiones, pero ahora en el gótico el muro se ha convertido en una delicada piel de cristal translúcida y cromática. ¿ Dónde está el truco?

El truco está en el exterior de la catedral en unos arcos especiales: los arbotantes, que son los que reciben los empujes laterales de las bóvedas, conduciéndolos a unos contrafuertes y al suelo. Los arbotantes, pues, son piezas fundamentales del sistema gótico.

Gracias a que las presiones laterales de las bóvedas se concentran en una serie de puntos en los que se disponen los arbotantes, el muro ya no tiene la misión de soportar las cargas de la bóveda y, por tanto, se puede prescindir de él y sustituirlo por amplios ventanajes con vidrieras coloreadas, que filtran la luz blanca del exterior y la convierten en luz cromatizada y simbólica. Así, se ha dicho que la arquitectura gótica clásica del s. XIII ofrece un muro translúcido que es, a la vez, sistema de cierre y sistema de iluminación.

Simbólicamente, un interior gótico es una imagen de la divinidad (Dios es luz) y, a la vez, un ámbito idealizado, irreal, no-natural, inmaterial y transcendente: la Jerusalem celestial (Apocalipsis, 21, 10-12).

Espacialmente, la catedral gótica ofrece, al igual que la románica y la basílica paleocristiana, ese dinamismo y espacio-camino hacia el altar, privilegiándose en altura y anchura la nave central y quedando las naves laterales como espacios envolventes y menores. Pero, a diferencia del románico, es un espacio más fluido, uniforme y continuo y, sobre todo, cuenta con la gran novedad de su iluminación.

ESCULTURA. -La evolución de la escultura gótica hay que entenderla como un proceso de recuperación del realismo después del antinaturalismo románico. Esto tiene que ver con el cambio de mentalidad religiosa que se opera en la época gótica.

Mientras que el hombre románico veía en la materia algo pecaminoso y maligno, el reino de Satanás y a Dios como un ser terrible y justiciero, alejado de este mundo; el hombre gótico entiende que Dios es un ser bueno y misericordioso, próximo al hombre y que se apiadó tanto de sus miserias que se hizo hombre y murió por salvarle. Si esto es así, la creación de Dios, esto es, el mundo material tiene que ser bueno y hermoso, pues Dios no puede crear algo feo y malo. Imitar, pues, las formas de la realidad es acercarse a la idea que Dios tenía de las cosas cuando las creó. Se trata, pues, de un realismo idealizado, de buscar una representación de la realidad perfecta, aquella que Dios pensó en el momento de la creación.

El artista gótico se inspira en la naturaleza. Pero, en un primer momento (gótico clásico) no representa lo individual, lo específico de la naturaleza, sino lo genérico ( no ésta flor, sino la flor). Será después (s XIV y XV) cuando se pierda el idealismo y el naturalismo intenso se abra paso incontenible (Claus Sluter y la escuela borgoñona).

De todo lo anterior se deduce que las imágenes góticas están destinadas a los sentidos, a diferencia de las románicas que estaban mas destinadas al pensamiento que a los sentidos. En la imagen gótica se respetan las proporciones naturales, son figuras que se mueven, actúan, gesticulan y se relacionan de forma natural, se humanizan, y al humanizarse los sentimientos y emociones afloran a sus rostros y ríen, sufren y lloran como los hombres de este mundo.

Los cambios operados en la mentalidad religiosa explican la importancia que adquieren nuevos temas iconográficos:
· Cristo crucificado, con tres clavos y corona de espinas, sufriente y ensangrentado.
· La Virgen con el Niño, escena íntima, alegre, maternal. El gótico fue una época de intenso culto mariano.
· La Piedad, de intenso patetismo.
· Hagiografías de santos.

PINTURA.- Indicaremos dos novedades importantes:
1.-La pintura mural pierde importancia al desaparecer en gran medida el muro en las iglesias góticas, siendo sustituida por la vidriera y la pintura sobre tabla (temple y óleo) y sobre libro.

2.-Los artistas van cobrando conciencia de su papel como creadores, reivindican su prestigio y el valor de su obra y comienza a generalizarse en el gótico la obra firmada.

Hay cuatro estilos pictóricos: el Gótico-lienal (s. XIII), el Italo-gótico (XIV), el Internacional (1375-1450) y el Flamenco (fines del primer cuarto del XV-XVI) . Solamente reseñaremos algunas cosas de los dos estilos más importantes: el Italo-gótico y el Flamenco.

El Italo-gótico está representado por dos escuelas; la florentina y la sienesa. La primera tiene en Giotto a su más importante pintor. Giotto representa, como nunca se había hecho hasta entonces, el volumen y la tridimensionalidad de las figuras, que actúan en un espacio creado a partir de arquitecturas y paisajes (interés por la perspectiva). Los gestos, miradas y actitudes reflejan las emociones de los personajes, introduciéndonos en su mundo interior. Sus composiciones son simples, basadas en esquemas geométricos, pero muy efectivas. Tiene tal capacidad para dotar de realidad material a sus figuras que toda la pintura anterior a Giotto parece elemental

La escuela sienesa está representada por Duccio, Simone Martini y los hermanos Lorenzetti. Son pintores que están más vinculados a la tradición bizantina (especialmente los dos primeros). Los juegos curvilíneos en las formas y la gran riqueza cromática, junto con una gran carga de refinada elegancia y poesía son las virtudes esenciales de esta pintura.

El estilo Flamenco es el último gran estilo del final de la Edad Media y coincide temporalmente con los primeros renacentistas italianos. El estilo flamenco no parte de ningún modelo cultural que reivindique la antigüedad clásica o el mito, ni elabora leyes matemáticas y geométricas de la perspectiva, etc., como hacen los renacentistas. Los pintores flamencos atienden a lo concreto y su sistema de representación perspectivo es el resultado de aproximaciones y observaciones empíricas.

Uno de los elementos más novedosos que aportan es la técnica del óleo, que permite extraer nuevas posibilidades al color y a la textura de los objetos y que juntamente con la factura miniaturística permiten que a esta pintura se la haya denominado como realismo fotográfico.

De entre los pintores más importantes hay que destacar a los hermanos Van Eyck (Huberto y Jan), a Roger van der Weyden, Hugo van der Goes y a El Bosco.

EL MUNDO MODERNO

1º.-EL RENACIMIENTO


Si durante todo el período medieval las novedades artísticas tienen Su origen en Francia (tanto el románico como el gótico son estilos que nacen en Francia), a partir del s. XV será Italia la que se convierta en la vanguardia artística de Europa hasta el s. XVIII. Así que el movimiento artístico conocido como Renacimiento nace en Italia a comienzos del s. XV ( cuando todavía en Europa está vigente el gótico) y se difundirá por Europa en el s. XVI

Para entender el significado del Renacimiento es preciso atender a lo siguiente:

1.-Forma parte de un movimiento cultural conocido como HUMANISMO. Esto quiere decir que, a diferencia de la cultura medieval que era casi exclusivamente de carácter religioso, el Humanismo es un movimiento cultural de intensa secularización, consecuencia del desarrollo de una mentalidad laica. Esto no quiere decir que fuera antirreligioso o anticristiano, sino sólo que valoraba al hombre y a todo lo que tenía que ver con él

2.-Según creían los renacentistas, hubo un tiempo (el mundo clásico de la antigüedad) en el que los artistas imitaban a la naturaleza sobre la base de la medida y la proporción y sus obras eran bellas. Después llegaron los bárbaros (el Medievo) e hicieron obras en las que reinaba la confusión, el desorden y la fealdad Finalmente, dicen, ha llegado el tiempo (el mundo renacentista) en el que se retorna a aquellos principios y normas del pasado clásico, volviéndose a producir de nuevo obras de arte hermosas y bellas. Esto era una propuesta de una renovación del mundo y del hombre, era la recuperación de la antigüedad

Con ese afán de recuperar la antigüedad los artistas del Renacimiento estudian la cultura y el arte de los griegos y romanos y, basándose en retazos del pasado, creen revivir la cultura y el arte de la antigüedad clásica, pero lo que realmente hacen es producir un arte cualitativamente nuevo y diferente. Y esta es su grandeza.

Finalmente, hay que hacer notar la gran importancia que tiene en esta recuperación de la antigüedad el rescate del mito clásico. Ahora bien, los mitos griegos y romanos ofrecían unos dioses y unos héroes que estaban en contradicción con los valores cristianos de la cultura humanística. De forma que los humanistas se aplicaron a desarrollar una tarea de acondicionamiento del mito y buscaron analogías filosóficas, históricas, morales con el fin de adecuarlo a los valores cristianos. Esto es lo que se conoce como la Concordatio Christiana.

Cuando se señalan las fases del Renacimiento italiano, y esto sólo es válido para Italia, se dice que hay :

· Primer Renacimiento ( principios del XV-finales del XV)
· Alto Renacimiento (fines del XV-1525)
· Renacimiento Tardío (1525-fines del XVI)

Dentro del Renacimiento Tardío hay, al menos, dos corrientes artísticas que es necesario señalar: el arte Manierista y el arte de la Contrarreforma.

ARQUITECTURA.- Se puede hablar de una recuperación del código y de los órdenes arquitectónicos clásicos. Se utilizan el arco de medio punto, las bóvedas de cañón y de arista y la cúpula. El muro, verdadero soporte de las cubiertas, es como una superficie bien organizada visualmente en pisos o niveles.

Durante el Primer Renacimiento la decoración (medallones, guirnaldas,...) es abundante y existe la tendencia a buscar contrastes de texturas y luces en las paramentos externos (sillares almohadillados). Por el contrario, durante el Alto Renacimiento se tiende a aminorar la decoración y a buscar más los efectos de masa y volumen, el contraste de macizos y huecos y el juego de luces y sombras, poniendo de manifiesto la estructura del edificio.

De entre todos los arquitectos italianos hay que destacar a F. Brunelleschi, L. S. Alberti, D. Bramante, Miguel Ángel Buonarotti y A. Palladio.

ESCULTURA.- Se cultivo tanto el relieve como la escultura exenta en puertas, altares, tumbas, púlpitos,... prefiriéndose el mármol y el bronce. Es objeto de atención preferente el cuerpo humano en las más variadas posiciones corporales y expresiones anímicas. En el s. XV destaca Donatello, mientras que el s. XVI está dominado por la gigantesca figura de Miguel Angel Buonarotti.

PINTURA.- La pintura mural al fresco se desarrolla abundantemente en los interiores de iglesias y palacios. En la pintura de caballete se utiliza el temple sobre tabla y, ya bien entrado el s. XV se introduce el óleo y la tela como soporte.

El dominio de la perspectiva va a permitir el desarrollo de una pintura que pretende ser un reflejo fiel de la realidad, tal y como esta se ve. La perspectiva es un sistema de representación de los objetos que son representados en un plano, tal y como aparecen ante nuestra vista desde un punto de vista determinado. De manera que sobre una superficie bidimensional se representa la realidad tridimensional Para eso es necesario utilizar una serie de reglas geométrico-matemáticas. Este sistema de representación prespectivo permite conocer científicamente el mundo real

Se distinguen dos tipos de perspectivas: la lineal o "artificialis” y la aérea. La lineal se basa en la geometría descriptiva y es una recreación mental y abstracta de la realidad. Presupone una serie de convenciones:

· Un punto de vista único e inmóvil. Es, pues, una visión monocular y estática.
· Ignora la curvatura del campo visual presuponiendo que nuestra retina, lugar donde se proyectan las imágenes, es una superficie plana y no convexa.
· El espacio, tal y como es representado en la perspectiva lineal es homogéneo y constante, equivalente en todas sus partes.

Pero la perspectiva lineal no fue unánimemente aceptada y hubo artistas que criticaron sus convencionalismos, pues no mostraba la realidad de la visión. Por ejemplo, la perspectiva lineal mostraba con la misma claridad y nitidez las figuras del primer plano y las lejanas. Leonardo da Vinci es uno de los que investiga el sistema lineal y propone una serie de correcciones y es así como se desarrolla la perspectiva aérea o del color, llamada también "naturalis”

En la perspectiva aérea la visión está condicionada por la esfericidad o convexidad del órgano de lo visión y también por el medio que se interpone entre el ojo y el objeto: el aire. Todas las relaciones de luz, color, distancias dependen del grosor de la capa de aire interpuesta entre el objeto y nuestro ojo. Si esto es así, resulta que:

· Los colores se difuminan en relación con las distancias y tienden a oscurecerse, acercándose al azul oscuro.
· Los cuerpos pierden determinación en relación con las distancias y los contornos de los cuerpos se tornan imprecisos, pierden claridad y nitidez.
· La convergencia hacia el punto de fuga no es tan acentuada como en la perspectiva lineal, ya que la transición entre los diferentes planos se realiza a través del aire o atmósfera.

Las características generales de la pintura renacentista italiana se pueden resumir en lo siguiente:
Durante la primera mitad del s. XV los pintores se preocupan por conquistar el espacio, la tridimensionalidad y consistencia de las figuras, por el dominio de la perspectiva y de la luz. Durante la segunda mitad del siglo sus pesquisas se dirigen básicamente hacia la representación del movimiento, del carácter o temperamento de los personajes, al desarrollo de escenas secundarias que complementan a la principal y todo ello en una adecuada composición y con una participación del paisaje muy importante.

Pintores fundamentales del s. XV son:
· Masaccio, Piero de la Francesca y S. Botticelli en la escuela florentina.
· L. Signorelli en la escuela de Umbría.
· A. Mantenga en Mantua.
· Jacobo y Gentile Bellini en Venecia.

Durante el Alto Renacimiento destacan sobre todos: Leonardo da Vinci, Rafael Sanzio y Miguel Ángel Buonarotti. Pero también está la escuela veneciana, muy importante, con Giorgione, Tiziano y Tintoretto.
Finalmente, dentro de la pintura manierista se pueden señalar a Pontormo, Bronzino y Parmigianino.

LAS PLANTAS CENTRALIZADAS EN EL RENACIMIENTO

Para los arquitectos renacentistas el templo ideal era de planta centralizada, alejándose así de la tradición cristiana de la basílica.

Una compleja ideología y simbolismo se oculta tras esa preferencia. Se parte del hecho de que el círculo es la figuro más perfecta de la creación y la que expresa mejor la naturaleza de la divinidad. Platón en el Timeo describe el mundo como "una esfera con un centro equidistante de los extremos en toda dirección: figura ésta la más perfecta y uniforme de todas”

La belleza formal abstracta, que tiene la esfera y el círculo como figuras geométricas perfectas y el simbolismo tradicional del que están dotadas se conjugan con el conocimiento de la cosmología platónica que los renacentistas tienen para hacer de ellas pilar fundamental de la estética. El hombre con sus construcciones se acerca a la imagen del universo divino del cual, tales construcciones, son como un eco mundanizado.

Siempre que estas ideas no eran coartadas por las costumbres o las necesidades litúrgicas, los arquitectos porfiaban en su empeño por realizarlas. Así, Giuliano de Sangallo : Stª. María de las Cárceles (Prato,1495) ; Antonio de Sangallo : Madonna de S. Biagio (Montepulciano, 1518- 28); Cola de Caprarola : Iglesia de la Consolación (Todi, 1508); Bramante: s. Pietro in Montorio (Roma, 1502); Proyectos de Bramante y Miguel Angel para S. Pedro del Vaticano.

LA RECUPERACIÓN DEL MITO CLÁSICO

Era muy frecuente en la Italia del s. XV escenificar alegorías y mitos, así como la realización de torneos y cortejos triunfales en las fiestas públicas y palaciegas, como medio de ostentación y afirmación de poder.

Es en la segundo mitad del s. xv cuando la alegoría profana y el tema mitológico se imponen en la decoración de los palacios y villas de las grandes familias, que, asesoradas por los intelectuales humanistas, escogen y encargan los temas y artistas más apropiados a sus propósitos.

El mito clásico es utilizado, a través de simbolismos, metáforas y alegorías, para justificar el presente, para verificar una concepción filosófica (el humanismo), para ejemplificar una nueva ética, como espejo de una nueva moral, como conocimiento de la Historia y, casi siempre, para exaltar los valores humanos, políticos y morales del comitente.

Muchos de los temas mitológicos que se elaboraron en el Renacimiento son muy complejos y con múltiples referencias astrológicas, filosóficas, esotéricas. Por eso, para poder leer una Imagen mitológica renacentista, era necesario conocer las claves para el conocimiento y cabal comprensión de dicha imagen y su mensaje. En ocasiones, una misma imagen puede tener más de una interpretación.

De entre los muchos artistas que trabajaron el mito en el Renacimiento podemos destacar a Sandro Bottícellí. Veamos algunos ejemplos ;

La Primavera (1477-78) y El nacimiento de Venus (1482) fueron realizadas para Lorenzo di Pierfrancesco de Medici. Una carta de Ficino (filósofo y humanista florentino) a Lorenzo di Pierfrancesco en 1478 constituye el núcleo ideológico de las dos representaciones. Ficino desea al joven Lorenzo que bajo la devoción de Venus-Humanitas alcance el equilibrio de todas sus dotes.

En La Primavera, Venus, como Humanitas, aparece en el centro separando los elementos sensibles de los espirituales. Aquí Venus aparece como símbolo de la educación humanista.

En El nacimiento de Venus alude al nacimiento de Humanitas engendrada por la Naturaleza, o sea, como unión del espíritu con la materia.

2°. -EL ARTE BARROCO

Nace en Italia en los últimos años del s. XVI; extendiéndose por Europa durante los s. XVII y gran parte del XVIII. En sentido estricto se puede decir que la época barroca abarca el s. XVII y la primera mitad del XVIII.

Se le puede calificar de arte ilusionista o de las apariencias, pues pone de manifiesto la ambigüedad o imprecisión a la hora de captar lo real y distinguirlo de lo apariencial.
Es, así mismo, un arte brillante y ostentoso que se pone al servicio de los poderosos monarcas absolutistas y de la Iglesia católica. Por otra parte, el barroco tiene múltiples facetas: católico, protestante, cortesano, burgués, religioso, laico,...

ARQUITECTURA.-El hecho arquitectónico pretende ser una síntesis unitaria de todas las artes (arquitectura + pintura + escultura), en donde predominan los valores lumínicos y pictóricos, desarrollándose hondas perspectivas espaciales y buscando sorprendentes efectos espaciales. La estética urbanística planifica escaleras monumentales, plazas colosales, jardines con estatuas y fuentes,..

A grandes rasgos, los elementos arquitectónicos son los del Renacimiento pero utilizados con otra sintaxis. Se tiende al gigantismo, se utilizan elementos desprovistos de su función y, a veces, se hace difícil distinguir la estructura de la decoración. Los elementos arquitectónicos adquieren una gran potencia: superposición de órdenes, atlántes, cariátides, grandes columnas y pilastras, el orden gigante, la columna torsa o salomónica (fuste helicoidal), el estípite (pilastra con forma de pirámide truncada invertida), abundancia de cúpulas de todo tipo, algunas de ellas falsas (encamonadas),...

Los edificios están llenos de movimiento. Las plantas de las Iglesias desarrollan formas elípticas, con entrantes y salientes, dotando al espacio de continuas tensiones y distensiones. Las paredes se alabean, evitándose todo planismo y potenciando el claroscuro. Las columnas se aíslan del plano, se abren abundantes nichos, las cornisas adquieren grandes voladizos, los límites entre el muro y el vano se tornan imprecisos. Y todo ello lleno de una rica decoración, generalmente, botánica.

El muro, en definitiva, adquiere una significación dinámica, perdiendo la pared su condición de frontera o límite fijo. Esto es, el espacio no parece encontrar límite en el muro, sino que continúa, se distiende, es elástico. A ello contribuyen una serie de efectos ópticos (espejos, pinturas, perspectivas ilusorias) y lumínicos (fuentes de luz ocultas) que crean ambientes fantásticos y misteriosos.

Las fachadas de los edificios barrocos no son para ser vistas de frente y estáticamente, sino desde cualquier otro ángulo y en movimiento, especialmente de perfil, desde donde se puede apreciar el juego de saliente-entrante y los escorzos acusados. Además, estas fachadas poco o nada anticipan de lo que hay en los interiores. Y, especialmente, los edificios barrocos son siempre un espléndido e impresionante marco escenográfico donde se representa el ritual del poder, ya sea el civil, ya sea el religioso.

En Italia hay que destacar en el s. XVII especialmente a dos arquitectos: BERNINI (1598- 1680).-También escultor y pintor, es una de los arquitectos más influyentes de la Europa barroca. Suyas son la plaza de S. Pedro en el Vaticano (1657-66), y la iglesia de S. Andrés en el Quirinal (Roma) y BORROMINI (1599-1667) con la Iglesia de S. Carlos de las Cuatro Fuentes (1639) y la iglesia de S. Ivo 1642-50).

En España, los dos primeros tercios del XVII son una continuación de la arquitectura de la Contrarreforma, y en donde El Escorial sirve de modelo arquitectónico. Juan GOMEZ DE MORA es la gran figura de esta arquitectura. En el último tercio del XVII comienza la ornamentación y la influencia italiana.

LA ESCULTURA.- Es de un naturalismo intenso, valorándose de manera especial las texturas y calidades de las telas, carnes, cabellos, etc. consecuencia del valor atribuido a la apariencia por el barroco. Por otro lado, dado que una parte muy importante de la escultura es de carácter religioso y su función es la de excitar el sentimiento, se buscan expresiones y situaciones con un alto contenido emocional y pasional. Se representan desde situaciones de martirios, sufrimientos y castigos crueles y espantosos, hasta otros de éxtasis místicos, pero siempre la figura humana en un estado de exaltación y tensión extrema, ya sea física, ya anímica.

Para conseguir esto el escultor se vale del movimiento, un movimiento impetuoso, acelerado, que hace que brazos y piernas se lancen al espacio, con grandes líneas en diagonal y composiciones asimétricas. Los ropajes y las carnes también acusan este movimiento, presentando profundas arrugas y pliegues y ofreciendo un fuerte claroscuro.

La temática es religiosa (triunfos, martirios, milagros), mitológico-alegóricos (como imagen del poder político) y retratos, con una gran carga de didactismo y propaganda.

En Italia sobresale BERNINI uno de los máximos representantes de la escultura barroca. Entre su numerosa obra cabe destacar Apolo y Dafne y el Éxtasis de Stª Teresa,

En España el influjo extranjero es débil de forma que se puede hablar de una manifestación puramente nacional. Rasgos nacionales son:
· Casi toda la escultura es religiosa, una buena parte de ella para las procesiones.
· El material preferido, con diferencia, es la madera, que se policroma.
· Un naturalismo exacerbado que lleva a emplear elementos postizos como ojos, pestañas, uñas, llegándose a hacer esculturas de vestir, esto es, sólo se esculpen la cabeza, las manos y los pies, siendo el cuerpo un armazón vestido con vestimentas reales.

Durante el s. XVII se constituyen dos escuelas: la castellana (Valladolid) con GREGORIO HERNÁNDEZ y la andaluza (con dos centros, uno en Sevilla y otro en Granada) con JUAN MARTINEZ MONTAÑÉS, ALONSO CANO y PEDRO DE MENA, a las que hay que añadir otra escuela en el s. XVIII: la levantina (Murcia) cuyo máximo representante es SALZILLO.

LA PINTURA.-Todo lo que se dijo de la escultura se puede aplicar a la pintura, pues ambas participan de la misma estética: naturalismo, gusto por el movimiento, efectismo, teatralidad; esquemas compositivos asimétricos en aspa o en diagonal, interés por los contrastes lumínicos, los escorzos, etc.

El barroco conquista definitivamente la perspectiva aérea y asimila la importancia que dio la escuela veneciana al color como creador de forma y a la intensidad cromática. Se cultivan también sofisticaciones ilusionistas como la llamada “perspectiva de abajo hacia arriba" o la pintura de quadratura.

Se impone el retrato de cuerpo entero, se crea el retrato de grupo y aparecen temas nuevos : el paisaje (natural y urbano), el bodegón, el tema de interior con escenas domésticas, temas de animales y de flores, junto a los tradicionales religiosos, mitológicos,...

En Italia, CARAVAGGIO es el padre del TENEBRISMO (contraste fuerte y brusco de luz y la oscuridad) y representante de la más pura tendencia naturalista. A. CARRACI representa otra tendencia más clasicista.

En Francia, también hay dos tendencias; una tenebrista y naturalista, representada por George LATOUR, y otra, clasicista, cuyos exponentes son Nicolás POUSSIN y Claudio LORENA .

Flandes tiene en Pedro Pablo RUBENS a su gran pintor. En su pintura están presentes las formas monumentales y la composición miguelangelescas y, en especial, el colorido de Tiziano. Cultivó la mitología y la alegoría abundantemente. La producción de su taller fue muy numerosa, estando sus colaboradores especializados en pintar partes del cuadro (unos, los animales: otros, las flores, etc.). Discípulo de Rubens es VAN D YCK, un gran retratísta.

La pintura de Holanda es eminentemente de carácter civil; ya que la religión protestante no demanda, como la católica, pintura devocional. Es, pues, la burguesía, que compra y colecciona cuadros como signo de status y distinción social, la que fomenta el desarrollo de la escuela holandesa. Los géneros preferidos son: el retrato de grupo, los paisajes (urbanos y naturales), bodegón, de interior, de arquitecturas, .. De entre sus pintores hay que destacar a F. HALS creador de los retratos de grupo y sobre todo a REMBRANDT; que es a la pintura holandesa lo que Velázquez a la española. Más que tenebrista, su pintura es “claroscurista”, esto es, la sombra no es una zona opaca, como en Caravaggio, sino un ambiente en el que, si bien los ricos matices de color vibran con menos fuerza, sin embargo, tienen un gran carga poética que evoca el misterio y la soledad. Cultivó todos los géneros pictóricos y también el grabado.

En España se diferencian tres escuelas:
· Escuela valenciana; con RIBALTA y, sobre todo, RIBERA, uno de los más genuinos cultivadores del naturalismo y del tenebrismo, si bien evolucionará hacia una mayor luminosidad y, un gran interés por captar la atmósfera.
· Escuela andaluza; con ZURBARÁN, BARTOLOME ESTEBAN MURILLO y VALDES LEAL.
· Escuela madrileña; con DIEGO DA SILVA VELÁZQUEZ (1599-1660).- Sevillano de nacimiento y formación inicial. Viaja a Madrid en 1622, donde triunfa como retratista en la corte, y pasa a residir allá desde 1623. En su obra se pueden diferenciar las siguientes etapas:

a) Sevillana y tenebrista. El Aguador, Vieja friendo huevos.

b) 1623-1649.- Configuración de su estilo. Tras su primer viaje a Italia (1629-31) abandona el tenebrismo y comienza a cultivar temas mitológicos: Triunfo de Baco, la Fragua de Vulcano. Realiza numerosos retratos de miembros de la familia real y de bufones. De principios de los años treinta es el cuadro conocido como Las Lanzas, una alegoría de la concordia. Su pincelada se hace más y más fluida, de naturaleza impresionista, interesándose cada vez más por captar la atmósfera.

c) 1649-1660.- Viaja por segunda vez a Italia (1649-51) donde realiza las dos vistas de los jardines de la villa Médicis, y los retratos del Papa Inocencio X y de Juan de Pareja. De vuelta a la corte; la Venus del espejo, Las Meninas, Las Hilanderas, además de varios retratos.

Otros pintores de esta escuela son Juan Carreño de Miranda y Claudio Coello, pintores de cámara de Carlos II
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